Matías recién se levantaba de la cama, se vistió como pudo y bajó a desayunar, al final de la escalera lo esperaba un sobre raro, el cual cogió, lo llevó hasta la cocina, se sentó intrigado, dejó descansar la carta sobre la mesa y taxativamente abrió eso que llevaba su nombre escrito con una letra que le resultaba más que familiar…
*
21 de marzo de 2010
Algún lugar, lejano
Hola Matt, te resultará rara esta carta, ya que nunca antes te había escrito una, tal vez porque podía decirte todo mirándote a esos ojos preciosos que tenés. No puedo dejar de pensar en cuanto bien me hace acordarme de vos, se me llenan todos esos espacios vacíos que quedaron por pérdidas pasadas cuando me invade la imagen de tu cara sonriente mirándome y tratando de esbozar “un te adoro” suave y pasajero, pero eterno, absolutamente eterno, eso puedo asegurártelo. Lamentablemente la vida va cambiando, y no podemos hacer nada, y en realidad me pone mal que yo no pueda hacer nada, porque te prometí que con vos a mi lado nada era imposible., aunque ahora no se, no quiero pensar que me equivoqué… los hechos me golpean.
Los recuerdos son muy poderosos, pueden sostener lo insostenible, pueden hacernos sentir cerca de la otra persona aunque esta esté muy lejos, hasta recordamos olores… en esas oportunidades que me pasaba eso tenía los ojos cerrados, me invadía tu aroma y cruzaba los dedos para cuando volviese a abrirlos tenerte a mi lado, acostado, agarrándome la mano y apretándomela para decirme mil cosas y a su vez ninguna. Las cosas se me están yendo de las manos, y no puedo cambiar lo que siento: un te amo es demasiado y un te quiero es muy poco… Necesito que me perdones, que entiendas que las historias cambian, y que no podemos controlarlas, no hay forma. Te juro que si hubiese una no estarías leyendo estas líneas. Se que te van a causar mucho dolor, pero usá los recuerdos, aquellos recuerdos que tengas de nosotros juntos para mantenerte en pie. No encontré otra forma de hacer esto. Consideré que era muchísimo peor si te miraba a los ojos y me encontraba con que por mi culpa se apagaban esos destellos que salían de ellos al verme. Quizás la historia algún día vuelva hacia atrás, y sea otra carta la que te informe que ya soy el de antes, yendo a buscarte para darte un fuerte abrazo, pedirte perdón y empezar de nuevo. Cuando algo vuelve a comenzar de cero tiene muchísima más fuerza que antes. Entendé que no trato de justificarme, ni lavar culpas, ni mucho menos, solo que no tengo la responsabilidad de lo que me pasa, vos tampoco claro está. Solo te pido que me dejes ir, que me olvides, necesito que esa conexión que teníamos se diluya para que me sea todo más fácil. Porque puedo dar fe que esto es mucho más terrible para mí que para vos, porque me desgarro en dolor mientras escribo esto, y me desgarraré de dolor perpetuamente por no saber qué pasó después, es que el después es tan importante. Este es nuestro después. Si hubiese visto esta situación aquella vez que te miré y me enamoré, no hubiese ido a preguntarte tonterías solo para escuchar tu voz y terminar deslumbrándome. No puedo permitirme hacerte sufrir, pero no hacerte sufrir a vos, es destruirme a mi mismo. Trate de revertir la situación pero no pude, no puedo ni tampoco podré. Disculpame. Luchando conmigo mismo, sea quien sea que gane, se que perderé.
No se si estaré siendo duro en lo que escribo, pero plasmo lo que la mano quiere escribir impulsada por algún deseo inconsciente y primitivo, no borré nada, ni tampoco lo haré, porque considero que si hago eso estaría transformando la verdad, u omitiéndola. Es mejor que sepas por qué, y no que te sientas mal por siempre por no saberlo. Por favor no intentes buscarme, dado que no estaré donde me busques, no esperes un llamado porque no tendré el valor de realizarlo, no desees que te sueñe porque cuando comience a hacerlo, despertaré. Se que considerarás terrible no saber nunca más de mi, pero no te preocupes que de seguro estaré muy bien, ojala puedas rehacer tu vida con otra persona que te haga tanto o más feliz que yo, me alegraría mucho por vos. No me cierres todas las puertas, porque hoy pasa esto, pero mañana puede pasar otra cosa, o pasado o en meses, años… o nunca.
Sos llorón, así que te pido que no desperdicies hoy lágrimas por mi, no se si lo valgo, alguien que hace esto no se si vale algo. Se me pasaron unas horas escribiendo esto, y mi futuro toca a la puerta, tendré que ir terminado, aunque quisiera estar escribiendo para siempre, para que nunca tengas esto en tus manos, pero no puedo, no puedo no pensar en mi, en lo que me haría más feliz, en quien me haría mas feliz. Recordá que podemos no estar juntos, pero que los recuerdos siempre estarán allí, esperándote, esperándome, esperándonos para hacernos revivir toda nuestra relación fugazmente, pero tantas veces que se pasarían en cámara lenta. Que mi recuerdo no condicione tu vida, ni la modifique, sino que sea un soporte para que sigas construyéndola.
No haremos más el amor, pero seremos el amor inconcluso que un día se unió para luego poder separarse. Y separarse no esta mal, se sufre, pero se supera, las cosas no pueden durar por siempre, no podemos mentirnos para no hacer sufrir a los demás, no podemos… Realmente lo siento tanto, no se cuántas veces deba escribirlo para que sepas que es algo sincero, para que me creas, para no decepcionarte más…
Creo que hasta hoy viví una terrible confusión, una confusión que se traslado a tu persona, e hizo que te enamores de mi. Si eso te hace bien ansió que lo continúes haciendo, pero dudo que sea algo bueno, dicen que no hay pelea si uno no quiere, lamentablemente en el amor, pueden existir sentimientos aunque no sean mutuos o correspondidos.
El fuego de nuestro amor, terminó quemando nuestra relación, y aun así acá estamos, vos ahí y yo acá, perdidos, por siempre.
No se que más decirte, creo que está todo dicho, y lo que no lo está, lo estará, lamentablemente…
Perdoname, hacelo por lo feliz que te hice hasta hoy, hasta cuando abriste el sobre y empezaste a leer…
Emmanuel
Me olvidaba, definitivamente es un TE AMO
*
Matías no tuvo fuerzas ni para seguir sosteniendo las hojas así que las dejó caer sobre la mesa, esperó un momento, luego se levantó, giró unas perillas y volvió a sentarse en el mismo lugar en el que estaba anteriormente. Algo invisible invadía el ambiente. Mientras pasaba el tiempo se iba quedando dormido suavemente, hasta que el descanso se hizo eterno.
----------------------------------------------------------------------------------
A modo de pseudocontinuación escribí una Carta que Matías le envió después de lo sucedido a Emmanuel. Para leerla click aca
No hay comentarios:
Publicar un comentario